miércoles, 3 de junio de 2009

Asco de vida

Tal y como reza su eslogan...
¿Por qué guardártelo para ti
cuando puedes sacar una sonrisa a miles de personas?

lunes, 1 de junio de 2009

Odio la siesta

No voy a engañarme, éste ha sido un fin de semana sin más historia que los demás, con algún que otro mal momento y, para mi suerte, bastantes otros mucho mejores. La diferencia está en que hoy el insomnio me ha animado a contarlo...

El viernes por la tarde pasó con una reunión de trabajo amistosa o de amistad trabajosa (podría decidirlo tras pensarlo un rato, pero no ahora), que se alargó más de lo esperado, aunque positivamente, salvo por el hecho de que tuve que dejar sólo ante el rocódromo a mi buen amigo (suerte que estaba debidamente preavisado).

La noche trajo el mal momento al que me referí anteriormente con un muy buen arbitraje (modestia aparte), pero con una muy mala interpretación por parte de dos jugadores, a mi modo de ver, dominados por su frustración. A ello se le unió un partido posterior nefasto, y encima contra la familia... ;o) Menos mal que veo al flag como un momento de desconexión, porque parece que algunos se empeñan en echarme de ahí a patadas.

En fin, como no podía ser de otra manera, al día siguiente volvió a salir el sol, nos fuimos a escalar a Sorrueda. Éramos seis y aunque casi siempre teníamos dos vías abiertas, no pude probar ninguna nueva, pero eso fue lo de menos porque el maravilloso entorno y la inmejorable compañía bastaban. Aunque no comparten nuestra pasión, o precisamente por eso, estoy especialmente orgulloso de las niñas por sus esfuerzos y por sus logros.

También aprendí a que la buena comunicación y entendimiento entre el que escala y el que asegura no sólo es vital para el primero, y que si vas a saltar es mejor avisar. Sólo hubo que lamentar el sustillo, un ¿pequeño? corte y la merecida bronca de la novia preocupada; esperamos haber aprendido la lección... :P

El domingo fue más tranquilo, unas horitas de playa con la niña, un buen atracón de pasta, vino y ensalada, algo de tenis en la televisión (la primera derrota de Nadal en Roland Garros), una siesta y poco más hasta volver a casa. Por la noche algo de trabajo en el ordenador y... ¡el dichoso insonmio!

Por cierto, a estas horas de la madrugada se me pasan por la cabeza muchos y muy variados pensamientos, pero hoy el que más se repite es... ¡odio la siesta!

lunes, 25 de mayo de 2009

Last day dream

Nuestra vida en imágenes?
Hay algunas geniales, y otras... aterradoras!
Adivinan cuáles?

martes, 19 de mayo de 2009

Subida al Teide (3718 m.)

Llegamos al pico más alto de España después de casi 12 kilómetros de duro esfuerzo con un desnivel de más de 1400 metros... pero ¡vaya si mereció la pena!


El primer tramo, desde Montaña Blanca hasta el Refugio de Altavista, resultó relativamente cómodo hasta llegar a la base del Teide, momento en el que el terreno se complica y se pone verdaderamente cuesta arriba. El gesto alegre y las risas que siempre nos acompañaron, pasaron a un segundo plano, tocaba sufrir...

En poco más de tres horas llegamos al refugio, justo en el momento en el que la noche caía, ya que tan sólo uno de nosotros encendió su frontal. Llegamos cansados, como era de esperar, deseando poder resguardarnos del frío, comer y/o beber algo calentito y descansar, pero además nos esperaban otras emociones...


Un compañero nos enseñó en sus propias carnes lo que es el mal de altura, aunque por suerte el susto no duró demasiado. A una amplia mayoría de nosotros nos resultó casi imposible pegar ojo, el edredón nórdico daba demasiado calor, pero sin él te pelabas de frío, y encima la presión de la altura nos martilleaba la cabeza y nos trancaba la nariz. Aunque no todo fue tan negativo...

La cocina tenía de todo lo básico, fogones, microondas, calderos, cubiertos, vasos, tazas... lo que nos permitió hacernos una sopita que nos supo a gloria bendita. El guarda, Toño si no recuerdo mal, era muy buen tipo, estricto en el cumplimiento de las normas al mismo tiempo que conversaba con todos y ayudaba en lo que buenamente podía. El cielo, las estrellas... ¡qué maravilla! Besos, alegría, amor, amistad... y un abrazo.

Aunque en ese preciso instante nos fue imposible apreciarla, la estampa de la salida hacia la cima, en plena madrugada, con nuestras luces a la cabeza, era mágica. Casi que sólo nos distinguíamos por nuestras voces, pero había muy poco que decir, o pocas ganas, y nos centramos en seguir adelante, siempre hacia arriba.

El amanecer nos sorprendió en La Rambleta, el terminal del teleférico, y aunque esperábamos verlo en la misma cima, resultó ser tanto o más impresionante a como lo habíamos soñado. Hasta ese momento creía que no existían, pues fue mi primera experiencia puramente celestial, y se convirtió inmediatamente en el recuerdo más emotivo de nuestra aventura.

Animamos a los desanimados, sólo quedaba el último esfuerzo, y fuimos a por la cima. El olor a azufre y el mayor desnivel, nos terminaron de complicar la aventura, pero poco a poco, todos y cada uno de nosotros fue llegando...


Para terminar, aunque la mayoría prefirió coger el teleférico, a tres de nosotros nos quedaron fuerzas para volver sobre Los pasos que dejamos atrás y visitar la imprescindible Cueva del Hielo.


Desde aquí agradecer a Ángeles, Gustavo, Mari Cruz, Martín, Nayra, Norber y Toni, el haber compartido un sueño y su inmejorable compañía. Cuento con ellos para el siguiente... ;o)

Se me han quedado atrás muchísimas anécdotas de la expedición, pero para eso están los comentarios...

PD: Como es costumbre, les dejo la versión de mi gurú del senderismo, en donde también podrán encontrar enlazadas las rutas del GPS: Teide1 y Teide2, cortesía de nuestro amigo Martín.

lunes, 4 de mayo de 2009

Pateo por el Pozo de las Nieves

ENORME!

Así estuvo el pateo que compartimos el pasado jueves 30 de abril en el Pozo de las Nieves de la cumbre de Gran Canaria algunos de los compañeros de la próxima expedición al Teide, con la excusa de la preparación... :P

Enorme fue la llegada al mirador en el que dejamos los coches, con semejantes vistas (Nublo, Bentaiga y Teide):


Enorme fue la bajada que nos hicimos en dirección al Risco Blanco, con un desnivel importante y un terreno un tanto resbaladizo:


Enorme fue la sensación de cruzar la pasarela que nos separaba del vacío:


Y enorme fue el tiempo extra del pateo, cuando mi gurú del senderismo y yo nos acercamos a unas roca con forma caprichosa que habíamos visto desde abajo y que estaba cerca de los coches:


Y por último, como viene siendo habitual, la compañía también fue... ENORME.

miércoles, 29 de abril de 2009

Curso de escalada y en bici por Barranco Seco

Recientemente, motivado por otros dos adictos como yo, me ha dado por aumentar mi ya amplio abanico de prácticas deportivas con la escalada y la bicicleta de montaña.

Con la escalada he empezado pasito a paso y estoy haciendo un curso de iniciación dividido en tres sesiones y del que si todo sale bien ya os hablaré más adelante. Por ahora sólo he ido a la primera sesión, aunque ya estoy enganchao.

Pero con la bici ha sido diferente...

Aunque las dos rutas que he hecho han sido bastante asequibles, me han tirado directamente a la piscina, y teniendo en cuenta que llevaba unos diez o doce años sin coger una bicicleta, la cosa no ha ido nada mal, logrando el único objetivo realista que me pude plantear: no acabar en el suelo.

Las sensaciones son muy buenas y es altamente recomendable para cualquier amante de la naturaleza y el deporte, y para el que no también... :P

Nosotros estamos yendo un par de horas por las tardes justo después de trabajar y a rutas cercanas a la capital, así que no hay excusas para no levantar el culo del sillón.

A continuación les dejo algunos enlaces con otra versión de los hechos:
...y una bonita foto para el recuerdo:

jueves, 23 de abril de 2009

Llegar al desastre

Hay dos maneras de llegar al desastre:
Una, pedir lo imposible;
otra, retrasar lo inevitable.
Francisco Cambó
Para mi suerte, muchas veces combino las dos opciones... :P

martes, 21 de abril de 2009

Se mariposa


Símbolo de cambio, metamorfosis.

La belleza del color en la naturaleza.

Sus alas inspiran libertad.

Has visto alguna vez una mariposa triste?

Te gustan?

Inspírate en ellas...

Se mariposa!

Perder a mamá

En vida, parece imposible, porque normalmente nadie nos querrá nunca como nuestra madre, absolutamente nadie.

Mientras ella exista, tendrás donde refugiarse, donde encontrar el aliento que tantas veces necesitaste y seguirás necesitando siempre, hasta que seas tú el que deje de existir.

Llega un momento en el que entiendes el enorme sacrificio que has supuesto para ella. Llega un momento en el que eres consciente de como fueron apareciendo todas las bonitas arrugas de su cara, todas las duras cicatrices de su corazón.

También llega un momento en el que crees que puedes hacerla feliz y devolverle al menos la infinitésima parte de todo lo que ella te ha dado. Llega un momento en el que deseas cuidarla.

Pero, ¿qué pasa si también llega un momento en el que ella decide renunciar a su vida?

Que deja de existir, que está pero no es. Pierdes a mamá, porque ella se ha perdido a si misma, y eso te destroza, porque tu sólo quieres verla reir y sonreir, cuando ella es pero no está.

Los problemas verdaderos nos complican mucho las cosas, en realidad hay situaciones bastante peores que la muerte, pero hay que seguir adelante y luchar contra la corriente que te arrastra.

¿El lado positivo? Aunque la última palabra no está en tus manos, es algo potencialmente reversible...

martes, 14 de abril de 2009

...es realmente lo más importante...

Desde mi humilde rincón, tan sólo trasmitir mi más absoluto e incondicional apoyo en un momento verdaderamente complicado a esa persona que encarna un verdadero ejemplo a seguir.