
Antes de irme de vacaciones a Fuerteventura, mi gurú del senderismo y yo nos pillamos dos bicis de las que hace relativamente poco tiempo el Ayuntamiento de Las Palmas ha puesto a disposición de todos los ciudadanos de forma gratuita a través del proyecto Biciambiental.
Sobra decir que la iniciativa me parece sencillamente genial porque fomenta el uso de este medio de transporte y, en mayor o menor medida, reduce la contaminación de la ciudad, así que desde aquí animo a todo el mundo a que las pruebe y/o repita cuantas más veces mejor.
Sin embargo, a modo de sugerencia también tiene algunos aspectos que se deberían mejorar en la medida de lo posible para evitar que el proyecto pueda no alcanzar todo el éxito deseado: una mayor disponibilidad en los puntos de préstamo con menor demanda, tuvimos que ir caminando desde Santa Catalina hasta La Luz ya que en el primero sólo había una bicicleta y estaba estropeada, y el mantenimiento de las bicicletas, la cadena y los cambios nos dieron muchísimos problemas.
Pese a dichos inconvenientes nuestra primera experiencia fue bastante positiva en todo lo demás como la facilidad y rapidez con que se gestionó el préstamo, o la sensación de libertad que te transmite la brisa de la Avenida Marítima, y nos ha entrado el gusanillo de hacernos alguna que otra ruta en bicicleta con mayor frecuencia.
Ya os contaré...