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miércoles, 17 de noviembre de 2010

A lo suyo

¿Quién eres?
  1. Te las sabes todas
  2. Sabes más que la mayoría
  3. Sabes más de lo que te gustaría
  4. Sabes menos de lo que te gustaría
  5. Sabes menos que la mayoría
  6. No sabes nada
Pronostico que una amplia mayoría diría que está entre las tres últimas opciones, pero supongo que será sólo por quedar bien, porque si es así... ¿por qué carajo hay tanta gente que se pasa el día juzgando a los demás como si estuvieran en disposición de la verdad más absoluta o del estilo de vida original?

Ojalá fuéramos tan críticos con nosotros mismos como muchas veces lo somos con los demás, así quizás huiríamos de la estúpida burla, superaríamos nuestros complejos y aprenderíamos a ser un poco más constructivos e ingeniosos.

Vivan, y sobre todo, ¡dejen vivir! ;o)

miércoles, 13 de agosto de 2008

Malhumorados

Todos tenemos momentos de mal humor que podemos considerar como algo normal siempre que no sea nuestra conducta habitual. Por contra, si el mal humor se convierte en algo más que circunstancial entonces quizás deberíamos conocer las causas y hacer algo al respecto.

El malhumorado se caracteriza por ver el lado negativo de las cosas, viendo siempre el vaso medio vacío en lugar de medio lleno, y esta forma de ser puede tener sus motivos, o no.

En un momento u otro, todos tendremos que enfrentarnos a múltiples y variados problemas, y la cuestión no es tanto resolverlos como conocerlos y aprender a vivir con ellos lo mejor posible. Cualquier problema tiene solución, pero es necesario aceptar que temporalmente tendremos que enfrentar los contratiempos y disgustos que éstos nos puedan deparar.

Unas veces vemos problemas en los desafíos que la vida nos impone cuando no son más que oportunidades para evolucionar. Otras veces los vemos en situaciones comunes de la vida, dándoles una connotación trágica que no se merecerían si aceptáramos que son inevitables.

A los malhumorados les molesta la compañía, pero también se quejan porque están solos; se aburren, pero no tienen iniciativa; viven contando sus problemas, pero son incapaces de escuchar a los demás; ven la paja en el ojo ajeno, pero no la viga en el propio; están desconformes con el gobierno, con su familia, con su trabajo... con el mundo.

El mal humor es un defecto de carácter que produce conflictos en las relaciones personales y una infelicidad crónica, y lo más grave aun de este modo de ser, es que es contagioso.

Por contra, reírse todos los días alarga la vida. Las personas que tienen buen humor saben sacar de todo algo positivo, han encontrado la forma de remontar los malos momentos, y su armonía interior también se trasluce hacia fuera.

Ahora sólo queda que cada uno tome su propia decisión...

lunes, 4 de agosto de 2008

Aptos. Cala d'Or en Puerto Rico

Este pasado fin de semana pude disfrutar en buena compañía del buen tiempo del sur de Gran Canaria, entre otras cosas, pero el alojamiento no fue una de ellas, porque las instalaciones y el servicio recibido en los apartamentos Cala d'Or en la zona de Puerto Rico dejaron bastante que desear, al igual que su web, en la que ni las fotos salieron bien.

Empezamos mal al ver que el apartamento era minúsculo, a pesar de que la reserva era para cuatro personas, y no tenía ni pizca de ventilación, lo que lo convertía en un verdadero horno, en el que sencillamente no se podía estar con el calor que hacía.

Como quiera que dentro del apartamento sólo ibamos a dormir, aunque casi tuviéramos que hacerlo dentro de la bañera y con el grifo abierto, nuestra esperanza era poder disfrutar de la piscina, pero esto tampoco pudo ser... He visto algunas hinchables más grandes, y encima cada vez que alguién se tiraba a la piscina te mojaba seguro, ya que era imposible escapar, a menos que te pusieras en las escaleras.

Pero lo peor estaba por llegar, y es que la segunda noche, cuando estábamos cenando, de repente nos llama a gritos y desde la piscina un energúmeno, que hacía las veces de vigilante, diciéndonos que no podíamos estar cuatro personas en el apartamento. Después de algún que otro intercambio de palabras, acabé diciéndole que la reserva estaba hecha para cuatro personas y que nos íbamos a quedar cuatro personas, aplazando para el día siguiente el pertinente desahogo, en el que por supuesto llueven sus disculpas y sus buenas intenciones, pero ya era demasiado tarde para cambiar la lamentable imagen que nos dieron.

Ya lo saben, salvo que sean ellos quiénes les paguen a ustedes por quedarse, busquen cualquier otro sitio mejor, no les será nada difícil encontrarlo.